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Mississippi John Hurt, la dignidad del bluesman

M.A.V. 6 months ago
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A muchos de los que crecimos y educamos nuestro oído a base de rock’n’roll nos suele gustar escarbar en el pasado, descubrir el origen de los sonidos que nos fascinan y encontrar así grandes artistas y músicas que de otra forma no hubiésemos conocido. En el caso que nos ocupa hoy los Rolling Stones y más concretamente Keith Richards, son los culpables. Su versión de “Love in vain” de Robert Johnson y el fanatismo de Kiz por los bluesmen más arcaicos llevaron al que suscribe al Delta del Mississippi y a los abuelos de eso que llamamos rock’n’roll. Así que toparse con el bueno de John Hurt era cuestión de tiempo y quedar atrapado al escucharlo por primera vez, todo uno. Era diametralmente opuesto al prototipo de bluesmen juerguista, mujeriego y atormentado que forjaron muchos coetáneos suyos. Él era solamente un campesino corriente y moliente, como muchos otros. Sus canciones tenían un tono puro, limpio y campestre, con un trasfondo muy espiritual. Y su forma de tocar la guitarra, una ligereza pasmosa.

Frankie was a good girl, everybody know,

she paid one hundred dollars for Albert’s suit of clothes

He’s her man, but he did her wrong

Mississippi John Hurt cuenta la historia de “Frankie and Albert” en una canción de autoría algo dudosa. En los años 20  no existía la piratería tal y como la conocemos en la actualidad. Pero no era raro que una misma melodía tuviese varias letras o al revés, que una misma letra tuviese distintas melodías. Por lo que conocer al auténtico padre de la criatura era realmente difícil. Se cuentan más de doscientas versiones de esta canción aunque tradicionalmente se atribuye a Hurt. Lo que no es dudoso es lo que cuentan sus versos, ya que según lo publicado en la época  Frankie Baker, una bailarina de 22 años, asesinaba el 15 de octubre de 1899  a su novio Allen “Al” Britt, tras descubrirle en una más que cariñosa actitud con Alice Pryor.

A principios de la década de los años 50 se publicaron dos grabaciones antiguas de John Hurt en una colección llamada “American Folk Music. La citada “Frankie and Albert” junto a “Spike driver blues“. Ambos temas, sobre todo el primero, fueron un éxito de crítica y público y todos se empezaron a preguntar quién era ese tal Mississippi John Hurt. Pero no encontraron respuesta ninguna, nadie sabía nada de él, simplemente se había evaporado. Un completo misterio.

Mississippi John Hurt nació en 1892 en Teoc, Mississippi. Era el octavo de diez hermanos. Pronto se interesó por la música y con nueve años aprendió a tocar la guitarra de manos de su maestro de escuela William H. Carson, en la localidad de Avalon. Según Hurt no le estaba permitido tocar la guitarra en ausencia de su profesor, así que esperaba que este se fuera a dormir para coger el instrumento a escondidas y practicar por la noche. Después de eso: “Mi madre me compró una guitarra que costaba un dólar y medio y puedo decir que no había música más bonita que la que salía de mi guitarra“.

En 1916 se casó con Gertrude Hoskins. Nunca se divorciaron pero tres años después se separaron y aunque vivían vidas independientes uno del otro, cuidaban juntos de sus hijos. Gertrude John posteriormente a su separación tuvieron una pareja respectiva y asumieron la paternidad de su nuevos vástagos (dos por pareja). Lo que hizo que tanto Gertrude como John tuvieran catorce hijos cada uno: doce en común y dos con sus correspondientes parejas.

Durante toda su vida John fue un jornalero, normalmente trabajaba en el campo pero también para el ferrocarril o lo que hiciese falta y vivió toda su vida en el pueblo de Avalon, Mississippi. A pesar del duro trabajo y de tener que mantener a su familia, nunca dejó la guitarra y aprendió a tocar blues, baladas de la época, espirituales, ragtime, etc. Su carrera profesional arranca a principios de los años 20, de la mano de un dúo de músicos llamados Willie Narmour Shell William Smith, como sustituto puntual de este último. También tuvo una oferta para tocar un espectáculo ambulante pero la declinó porque no quería pasar mucho tiempo fuera de casa. Su gran oportunidad llegó cuando su compañero Narmour ganó un concurso cuyo premio era grabar con el sello Okeh Records y recomendó a Hurt al cazatalentos Tommy Rockwell para una audición. Esta se produjo en la propia casa de Hurt en 1928, interpretando “Monday Morning Blues“.

Rockwell llevó a John Hurt a New York y a Memphis para dos sesiones de grabación, donde registró treinta canciones en total. Hurt recordaba así la experiencia de su primera grabación: “Me senté en una silla y me pusieron un micrófono debajo de la boca y me dijeron que  no podía moverme después de que encontraran la posición adecuada. Tenía que mantener la cabeza totalmente quieta. Oh, ¡estaba tan nervioso, el cuello me dolió durante días!”. La Gran Depresión estaba a la vuelta de la esquina y la discográfica Okeh Records quebró al poco de editar las canciones de Hurt. Este, regresó a su casa y nunca vio ni un centavo por sus canciones. Desapareció del mundillo musical y se dedicó a tocar exclusivamente en su localidad, en fiestas y eventos similares, solo por placer.

Avalon, my home town, always on my mind

Avalon, my home town

 Cuando en 1952 editaron de nuevo dos de sus canciones nadie sabía nada del paradero del misterioso y desconocido Mississippi John Hurt. Dos entusiastas expertos en folk, Tom Hoskins y Richard Spottswood se pusieron manos a la obra y con la única ayuda de la letra de la canción “Avalon blues“, le encontraron en dicha población. Hurt había pasado décadas viviendo en el mismo sitio, trabajando la tierra, cuidando de los suyos y practicando con su guitarra. Cuando Hoskins lo encontró en 1963, pudo comprobar que las habilidades de Hurt seguían al cien por cien y le ofreció la posibilidad de irse con él y volver a grabar música. Es de suponer que la surrealista situación descolocara un poco a nuestro hombre: un tipo blanco venía en su busca… ¡treinta y cinco años después de que grabara unas canciones! “Pensé que era del FBI. Cuando me pidió que fuera al Norte, pensé que si yo le decía que no, que me llevaría de todos modos, así que le dije que “. 

Durante el primer tramo de los años 60 se produjo un enorme boom entorno a la música folk y todos los géneros hermanados con ella: blues, country, ragtime, etc. Uno de los buques insignia del reconocimiento masivo del público a la música de raíces era el Newport Folk Festival, cuya primera edición fue en 1959. Por su escenario pasaron Bob DylanJoan BaezPet SeegerJohnny Cash o bluesmen como Muddy Waters o Howlin’ Wolf. Para muchos de ellos su paso por el festival supuso salir del anonimato y convertirse en estrellas. Una de las actuaciones que más impacto causó en 1963 fue la de un tímido bluesmen de 70 años, con aspecto de campesino, llamado Mississippi John Hurt. Otra fue la de un colega suyo del Delta, un tal Skip James. Pero esa es otra historia.

John Hurt durante su actuación en el Newport Folk Festival.

Curiosamente muchos músicos negros salieron de la miseria tras el descubrimiento del blues por parte del público blanco, lo que les dio la oportunidad de girar, grabar y ganarse la vida con la música. Uno de los ejemplos más merecedores de este reconocimiento es el de John Hurt. A sus 70 años de edad, por fin la vida le sonríe y hace posible que pueda mostrar su música al mundo. Desde ese momento y hasta su muerte se suceden las grabaciones (tres discos hizo para Vanguard Records), conciertos, giras, entrevistas e incluso apariciones en televisión. Él, que no era más que un hombre de campo si más ambiciones que tocar para sus vecinos.

Llama muchísimo la atención que Hurt conservara a su edad y después de una vida tan dura esa tremenda agilidad en las manos y el tono de su voz: muy dulce y expresiva. La aparente facilidad con la que tocaba la guitarra es realmente engañosa, está considerado como uno de los mejores, o quizá el mejor guitarrista de “finger-picking“, de los bluesmen del Delta. Tenía un sonido claro y pulcro, muy melódico y musical, le bastaba una guitarra, su voz y el golpeteo de su bota para sonar como una orquesta completa.

Museo de Mississippi John Hurt.

Como intérprete y compositor tenía un amplio bagaje. Como hemos, dicho conocía todos los estilos del Delta y así interpretaba espirituales, baladas, ragtime, etc. Su sonido inevitablemente evocaba un aire campestre y no era tan rudo como el de otros pioneros como podrían ser Son House o Charly Patton. Su música era más suave, impregnada de sabiduría y resultaba un bálsamo para el oyente.

John Hurt, uno de los más grandes intérpretes de la música popular del Siglo XX,  falleció en noviembre de 1966, víctima de un cáncer. En Avalon existe un museo y una fundación, creada en 1999 y regida por su descendiente Mary Frances Hurt Wright, para salvaguardar y difundir su legado.

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