LOADING

Type to search

Instrumentos

Martin Guitars

M.A.V. 2 years ago
Share

Algo así como lo que es el Stradivarius al violín, es la marca Martin a las guitarras acústicas y todo lo relacionado con ella está envuelto en un halo de misticismo especial. Desde Elvis a Cobain, desde Woody Guthie a Hendrix, desde Frusciante a Richards, todos ellos han tocado con una Martin. Sin embargo pese a su prestigio y su fama entre los músicos, esta guitarra es relativamente poco conocida para el público en general. Si nombras a Fender o a Gibson, mucha gente las reconocerá como marcas famosas, aunque no sepan distinguir una de otra. Si citas Martin es prosible que te miren raro si no estás ante un guitarrista. Una de las causas de este desconocimiento hoy día es causa del alto precio y por lo tanto, baja popularidad, de la marca. El compromiso artesanal y de calidad en su fabricación hace que sus instrumentos sean caros. Encontrar una Martin de gama alta en una tienda es complicado y las de gama baja, siguen siendo caras. Hablando claro: una guitarra Martin puede llegar a costarte lo mismo que un coche. Tranquilamente.

La firma  Martin va camino de llevar 200 años en activo y siempre bajo la dirección de los descendientes de su fundador Christian Frederick Martin. Es el negocio familiar más longevo de Estados Unidos y pese a sus vicisitudes, altos y bajos, ha mantenido el compromiso de calidad de sus productos que imprimió C. F. Martin y ha sobrevivido como empresa. De hecho en la actualidad está más fuerte que nunca.

Curiosamente debemos este gran instrumento al gremio de los constructores de violines alemanes del Siglo XIX.

El creador de la firma nació en Neukirchen, Alemania en 1796. Proveniente de una familia de artesanos de guitarras. A la edad de quince años abandonó el negocio familiar y se desplazó a Viena como aprendiz de un afamado constructor de guitarras: Johann Stauffer. Allí pasó catorce años. Posteriormente trabajaría con otro maestro, se casó y regresó a Neukirchen. Abrió su propio negocio y al poco se encontró entre la espada y la pared, a causa una disputa entre el gremio de constructores de violines y el de fabricantes de muebles. Martin pese a que fabricaba instrumentos, estaba adscrito a este último gremio, como era costumbre en la época. Con objeto de reducir la competencia, el gremio de fabricantes de violines inició una fuerte campaña de desprestigio en contra de su gremio enemigo, con objeto de monopolizar  la fabricación de guitarras. Martin agobiado por la situación, encontró la salida en el consejo de un amigo de la familia y así llegó a New York, donde abrió su tienda en 1833. Posteriormente en busca de un entorno más amable que el de la gran urbe, se instala en Nazareth, Pensilvania. Donde actualmente sigue funcionando la empresa.


Christian Frederick Martin

Hasta aquí una historia relativamente común: un artesano emigrante que se ve obligado a buscarse el sustento fuera de su tierra. Pero lo que verdaderamente hace interesante esta historia es la calidad de la construcción de sus guitarras y su capacidad de innovación en su construcción. Las primeras guitarras Martin eran cien por cien artesanales y ninguna era igual a otra. Una misma persona se encargaba de su elaboración desde el principio al final. Estos primeros modelos se hicieron famosos entras las mujeres debido a su pequeño tamaño y la facilidad de aprender con ellas. Su distribución era local y también en la zona de New York. El negocio prosperó modestamente y a la muerte de Martin Senior en 1873, la fábrica constaba de once empleados y sus hijos estaban involucrados en el negocio familiar.

En esta primerísima época ya se desarrollaron diferentes conceptos que han tenido gran influencia. Como por ejemplo en las guitarras eléctricas. Alinear todas las clavijas en un mismo lado de la pala le dio la idea a Leo Fender para desarrollar sus modelos. Pero más importante ha sido el llamado “Refuerzo en X”, colocado en la tapa de la guitarra. Esto ayuda a dos cosas esenciales. Primero a obtener ese tono en el sonido tan característico de las Martin y segundo a aumentar la resistencia de la guitarra, algo fundamental para el advenimiento de las cuerdas de metal y en consecuencia de la guitarra acústica actual.

Durante la dirección de C.F. Martin Junior, que remplazó a su padre,  la construcción de las guitarras y el rumbo de la empresa no cambió significativamente. Mismos modelos y mismos sistemas constructivos a mano, excepto la utilización de máquinas para cortar madera. La Revolución industrial no parecía haber llegado a la fábrica de los Martin.

Frank Henry Martin, fue el tercero en ponerse al mando de la empresa. Lo hizo muy joven, con apenas 22 años, tras la prematura muerte de su padre. Pese a su juventud e inexperiencia adoptó algunas decisiones muy importantes para el futuro de Martin Guitars. La primera fue deshacer la sociedad que tenían con su empresa distribuidora, alianza que estaba estancada. Introdujo nuevos productos como la mandolina (de moda entonces) y a parte de en Nueva York se comenzó la distribución de instrumentos por la Costa Oeste. Dado que las guitarras eran fácilmente transportables, era un mercado en auge. Henry Martin, al contrario que sus competidores no ejerció fuertes campañas de marketing, sino que se centró en la calidad del instrumento, y durante  la crisis económica de finales del S. XIX la fábrica aguantó en funcionamiento. También introdujo otras novedades, como engrandecer la caja de las guitarras, que aumentaba el volumen del instrumento y poder así competir con banjos o  mandolinas. También comenzaron la fabricación de cuerdas de tripa y en 1907 comenzaron la producción de ukeleles. Al principio se diseñaron como guitarras en miniatura, pero su sonido era demasiado apagado, lo que les forzó a cambiar dicho diseño y dio como resultado algunas de sus pautas se siguen a día de hoy. Por ejemplo la utilización de caoba en el centro y laterales del instrumento  o la ornamentación con incrustaciones en nácar. Cuando Hawai entró en Estados Unidos, su música causó sensación y las ventas del ukelele despegaron enormemente, superando a las ventas de guitarras.

Las tripas de una D-28

En 1916 se creó el cuerpo de guitarra “Dreadnough” (Sin Miedo), nombre inspirado por un buque británico muy conocido por sus hazañas durante la Primera Guerra Mundial. Este cuerpo de guitarra se ha convertido en un estándar en la actualidad, y todos los fabricantes de guitarras desarrollan modelos basados en él. La idea de Martin era crear una guitarra adecuada para los cantantes, con un sonido un poco más grave que se acoplara con la voz humana. Al principio no tuvo demasiado éxito porque muy pocos cantantes tocaban también la guitarra y a los guitarristas que tocaban en conjuntos, les gustaba más un sonido agudo que hiciera destacar la guitarra en la mezcla del  sonido del grupo. Pero según se hizo más popular la música folk y country, esta guitarra conseguía más adeptos.

La utilización de madera de koa, originaria de Hawai también fue otra de las numerosas novedades de este periodo que se siguen utilizando en el Siglo XXI.

Los nuevos estilos de música que se impondrían en los años 20  incluían fuertes golpes de púa a las cuerdas hechas de tripa y se rompían con facilidad . En 1922 se comenzó a comercializar modelos de cuerdas de metal. Como ya hemos señalado, el refuerzo en equis de las Martin fue perfecto para esto. La guitarra aguantaba mejor la presión de estas cuerdas, mucho más duras. El primer modelo fue uno muy barato y ante el tremendo éxito se comenzaron a fabricar otros de gama más alta. Hasta que en 1928 se construyó una de las más famosas guitarras de la casa Martin, un modelo hecho por encargo para Jimmi Rodges. Como curiosidad, por la parte de atrás del diapasón estaba inscrita la palabra “Thanks” y al dar la vuelta a la guitarra aparecía y así Rodges agradecía los aplausos.

Hank Williams

 

En 1930 comienza la época realmente dorada de la casa. Curiosamente el país está inmerso en la Gran Depresión, pero la combinación ya señalada del auge de la música country, con las cuerdas de metal y el refuerzo en equis de las guitarras, causó una verdadera revolución. Las guitarras Martin de los años 30 son de las de más prestigiosas y preciadas, con unos precios astronómicos. En 1929 se introduciría otra modificación que ha llegado a ser un estándar a día de hoy: el alargamiento del diapasón de la guitarra a 14 trastes. Normalmente las guitarras tenían una longitud de 12, pero Perry Bechtel, un reputado intérprete de banjo, sugirió a Frank Martin que lo alargara. De esa manera se podría llegar a tocar registros más agudos en la guitarra y hacerla más versátil. La idea cuajó tanto que en poco tiempo todas las guitarras Martin tenían 14 trastes. El “cutaway”, otra de las múltiples innovaciones de Martin, realizada bastante después en 1981, supondría otra vuelta de tuerca a este concepto. El “cutaway” es un pequeño hueco en la zona en la que la caja y el diapasón se unen, que hace que el guitarrista llegue a tocar notas todavía más agudas.

Martin se negaba a sponsorizar músicos y darles instrumentos gratis. Si alguno quería un instrumento, debía pagarlo. El famoso cowboy de la época Gene Autry encargó un modelo a la fábrica, el cual se ha convertido en uno de los más representativos. Basándose en el modelo de Jimmie Rodgers se hizo un poco más grande, dando lugar al modelo D-45.

Elvis con su Martin conocida como “Elvi”

 

En 1945 Frank Henry Martin cedió la dirección de la empresa a su hijo C.F Martin III. En el periodo 1945-1970 la casa Martin siguió enfrentándose a múltiples desafíos. A partir de la Segunda Guerra Mundial la escasez de buena madera era manifiesta, con lo que la calidad de los instrumentos se vio afectada. C. F. Martin III luchó por consolidar la empresa y así se disminuyó el número de productos a lo imprescindible. Desapareció la gama alta y otros muchos modelos. Los músicos parecían satisfechos con lo ofrecido por la casa y las innovaciones se estancaron. Durante esta época las ventas estuvieron limitadas por la producción. Las guitarras se seguían haciendo de forma artesanal, una misma persona se encargaba prácticamente de todo el proceso y la empresa era muy familiar. Muchos hijos de los trabajadores entraban en ella. Apenas se hacía publicidad o anuncios, pero casi todos los artistas de country aparecían con guitarras Martin en las portadas de sus discos, en sus conciertos y fotos promocionales. Durante los años 40 la música country se extendió como la pólvora y todos los grandes de esa música utilizaban Martin. Sin ir más lejos Hank Williams siempre estaba parapetado tras una de ellas.

El programa de radio más famoso de la época era el Gran Ole Opry que incluía actuaciones en directo de los artistas del momento. No se permitía el uso de batería por motivos técnicos, así que las Martin Dreadnough con unos graves muy presentes y percusivos, se hicieron casi de obligada presencia en él. Para los guitarristas de estos estilos era prácticamente obligatorio tener una D-28. Y a día de hoy casi lo sigue siendo.

El nacimiento del Rock’n’roll también vino marcado por la presencia de una Martin. Elvis grabó “That’s All Right Mama” con una D-18.  En 1959 ofrecieron el primer modelo “eléctrico”, consistente en modelos ya fabricados a los que les hacían un agujero en la tapa y les colocaban unas pastillas. Kurt Cobain utilizó una de estas en su famoso “Unplugged”. Ya en los 60 Martin intentó hacer modelos de guitarra eléctrica, pero no fueron muy satisfactorios y los retiraron del mercado. 

Kurt Cobain 

 

El baby boon, el auge del folk y la moda del rock pusieron en un aprieto a la firma. La demanda alcanzó tales límites que había que esperar entre dos y tres años para adquirir una guitarra. Para no morir de éxito se imponía un cambio productivo. Así que se logró financiar una nueva fábrica que se abrió en 1964. Esto supuso un enfrentamiento entre las diferentes generaciones de la familia, pero se puso en marcha el proyecto. En esta década lanzaron modelos de doce cuerdas que hacía años que no fabricaban y una nueva versión de su modelo D-45, que los músicos compraron de forma compulsiva. También introdujeron cambios en el alma de la guitarra y en definitiva las guitarras Martin seguían estando en las manos de los músicos más representativos de la época (Dylan, Baez, etc.).

Los años 70 comenzaron con una gran campaña de adquisición de otras firmas con el objeto de convertir a Martin en un gran imperio musical. Compraron varias empresas de cuerdas e instrumentos. Los cantautores seguían estando en auge: Neil Young, Joni Michell, VanMorrison, Jackson Brown, John Denver y todos ellos utilizaban guitarras Martin. Sin embargo un fenómeno cambió el escenario de venta de guitaras. Hasta los años 60 cada fabricante hacia sus modelos diferentes a los de los demás, pero en la década siguiente comenzaron a aparecer modelos de guitarras inspirados totalmente por las Martin bajo el logo de otras marcas. El mercado de acústicas había crecido mucho y todos querían su parte. Pequeños luthiers también hacían su propia versión de las Martin y aparecieron otras grandes firmas como Taylor o Santa Cruz y las agresivas campañas de marketing y de sponsorización de artistas, de las que siempre había huido Martin, estaban a la orden del día. La competencia se hizo feroz.

Bob Dylan

 

Para colmo de males el mercado de guitarras vintage comenzó a emerger y Martin tenía que luchar contra su propio pasado. Era común que se comentara que las Martin habían bajado su calidad, que ya no eran como las de antes.

Fueron años de convulsos cambios empresariales en el mundo de las guitarras y Martin se encontraba más endeudada y con más competencia que nunca. Las ventas iban decreciendo desde 1971 pero aun así mantenía una buena producción. En este periodo se introdujeron nuevos modelos y la calidad se vio afectada. La garantía de las guitarras era de por vida y se bajó a cinco años además de reforzar la construcción de los instrumentos con el objeto de una mayor longevidad. Pero el sonido se vio afectado. Hasta llegar a 1977, en el que la división de guitarras dio pérdidas por tercer año consecutivo. Como terapia de choque, se contrató a un nuevo jefe de personal que endureció las condiciones laborales, hasta el que descontento creado estalló por su gestión en una huelga de los 180 trabajadores de la empresa. El equipo directivo a la desesperada intentó seguir sacando adelante la producción. Tras varios meses, en 1978, volvieron al trabajo pero las ventas fueron decreciendo con la moda de la música disco.

CF Martin IV, que prácticamente había sido criado por su abuelo y conocía todos los aspectos del negocio, se puso al frente de Martin Guitars. Cuya filosofía volvió sobre los ejes de la gran calidad de instrumentos e innovación en la empresa. En 1985 se introdujo un nuevo tipo de mástil, el “low profile”, que se ajusta mejor a los guitarristas eléctricos y que es el que se ha impuesto en la actualidad. En ese año también se introdujeron almas ajustables por primera vez en la marca.

Johnny Cash

 

Los años 90 supusieron un crecimiento a todos los niveles, hasta el presente. Aunque muchas operaciones se siguen haciendo a mano, se diseñaron máquinas especialmente para la fabricación de guitarras. Los luthiers de la casa ayudaron en su diseño para optimizar sus resultados. Se comenzó también la producción de guitarras de gama baja, haciendo que los músicos amateur adquirieran una Martin con buen sonido a un precio ajustado. Otra de las decisiones fue la de almacenar durante dos semanas más las guitarras ya terminadas y darle un pequeño ajuste, de esa manera llegaban en mejores condiciones al guitarrista final. Se inició la experimentación con distintas maderas, haciendo `pequeñas tiradas de prueba, y también la colaboración con artistas en un tipo de patrocinio diferente (los artistas no reciben dinero por usar Martin, sino que ese dinero es donado a la institución que ellos elijan). Todo esto unido al resurgimiento de la música acústica dentro del rock y del pop, hizo que la marca alcanzara cotas nunca antes vistas. En esos años también se introdujeron variables ecológicas en sus productos.

Algunos sostienen que en los últimos años se ha alcanzado las cotas de excelencia de las guitarras Martin y que la empresa tiene una salud de hierro. Algo por lo que solo podemos estar agradecidos.

 

 

 

 

 

Tags:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *