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Conciertos Crónicas

Blackisback Weekend 2018: noche de leyendas con Ronnie Spector y PP Arnold.

M.A.V. 3 months ago
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El pasado sábado 23 de Junio, segundo día de la última edición del Black is Back Weekend, supuso por una parte una noche de excelente música, en el que varias generaciones de artistas compartieron cartel. Por otra, un viaje guiado por gran parte de la mejor música del Siglo XX. Ronnie Spector ostenta el título de leyenda musical por méritos propios. Sus canciones e interpretaciones han transcendido el ámbito musical y se han instaurado como referencias culturales por derecho propio (¿alguien ha dicho “Be my baby”?). Además Ronnie ha trabajado con algunos de nombres más relevantes del pop, del rock e incluso del punk de la historia. Con un nivel de popularidad mucho menor, PP Arnold estuvo en el epicentro del explosión musical de los 60, codeándose con algunos de los más grandes.

Regresando a lo acontecido la segunda noche del festival, Anaut fueron los responsables de abrir fuego. Ingrata tarea dada la escasez de público y el tremendo calor y el solazo que reinaba a esas horas de la tarde. Sin embargo, pese a ello Anaut ofrecieron un concierto muy sólido. Excelente banda y sonido soul, en el que por su originalidad, destacaríamos la utilización del sintetizador moog. Un set que sin duda hubiese lucido mucho más en otras circunstancias.

La propuesta del  francés Gaspard Royant se aleja bastante del estilo de música negra del Festival, pero siendo un frontman muy entregado, el público comenzó a calentarse antes de la actuación de The Excitements.

Impecable y maravillosa la actuación de PP Arnold. Antes de nada destacar la labor de su banda de acompañamiento, formada además por músicos españoles, que respaldaron a la cantante rayando a gran altura. PP forma parte de esa estirpe de artistas de culto. Aquellos que pese a su gran talento y estar en el momento y sitio adecuados, no traspasaron la barrera hacia el gran público y que tiempo después solo parecen ser recordados por unos pocos iniciados. Arnold presentó un set-list que recorrió toda su carrera. Con “What’cha Gonna Do” regresamos a su época junto a las Ikettes, banda vocal femenina que acompañó en los años 60 a Ike & Tina Turner. También ofreció una versión el clásico de Phil Spector cantado inicialmente por Ike y TinaRiver Deep, Mountain High”.

PP se mostró muy comunicativa con el público, comentando pequeños retazos e historias entre canciones. A sus 71 años sigue cantando con una clase y savoir faire de los apenas se ven. Con una presencia escénica muy natural y cercana. Con simpatía y cierta coquetería PP contó cómo Mick Jagger durante un paseo por un parque en Londres, le propuso lanzarse en solitario a través del sello discográfico de Andrew Loog Oldham, por aquel entonces manager de los Rolling Stones. De su paso por Immediate Records ofreció portentosas interpretaciones de  sus clásicos “Angel of the morning” (casi lo mejor del recital) y  “(If you think you’re) Groovy” tema de Steve Marriot y Ronnie Lane. Además de la famosa “First cut is the deepest”, que le cedió Cat Stevens y grabó una década antes de fuera un éxito en las listas.

También recordó con cariño a The Small Faces, y en especial a su líder Steve Marriot, que le cedió varias canciones. Tras “Groovy”,  interpretó “Understanding”, donde PP se desmelenó un poco más, jaleando a sus músicos y bailando, con un potente incressento final.

En 2017 se editó “The turning tide”, disco grabado en varias sesiones entre 1968 y 1971 y que inexplicablemente quedó sin publicar. En él, Barry Gibb de los Bee Gees colaboró estrechamente con PP Arnold, como productor y compositor. Eric Clapton también participó produciendo algunos cortes del álbum. De este “The turning tide”, PP interpretó varias canciones como “Medicated Goo”  (Traffic) y una extensa “You can’t always get what you want” de los incombustibles Stones, que cerró el concierto.

Las sensaciones que dejó PP Arnold tras su retirada del escenario fueron inmejorables, pero la gran estrella de la noche estaba aún por llegar.

El planteamiento del concierto de Ronnie Spector tenía cierto sabor al de un show en un teatro de las Vegas. Entre canción y canción, la cantante se retiraba a un taburete dejando el protagonismo visual a las imágenes proyectadas en la pantalla tras el escenario, relatando alguna historia o detalle de la siguiente canción a interpretar. A los 74 años Ronnie conserva buenas facultades vocales y su carisma escénico, sigue pareciendo esa chica mala salida del Spanish Harlem.

Acompañada de unas jóvenes Ronettes perfectas en su papel, tanto cantando como con sus coreografías, y una banda excelente, Ronnie no defraudó. Repasó su carrera desde los emblemáticos temas de las Ronettes a su último trabajo de 2016 “English heart”, dedicado a temas de las bandas de la British Invasion. Entre las versiones Ronnie nos ofreció una gran “Don’t worry baby” de Brian Wilson (Beach Boys), discípulo aventajado de Phil Spector, la balada pop “How can you mend a broken heart” (Bee Gees) o la más cercana en el tiempo “Back to black” que grabó con fines caritativos tras la muerte de Amy Winehouse. En la recta final del concierto también sonó “You can’t put your arms round a memory” del malogrado Jonnhy Thunders. Todas ellas con una clase y elegancia superior.

Impensable que Ronnie no interpretara las canciones que todo el público estaba esperando. Cerró su actuación con la inevitable “Be my baby”, ampliamente coreada y bailada, además interpretó “(The Best Part of) Breakin’ Up” (para el que suscribe uno de los mejores momentos del recital) y otros temas eternos como “Baby I love you” o “Walking in the rain”.

En definitiva un repertorio equilibrado con sus grandes clásicos y temas de sus últimos trabajos como el citado “English heart” o “The Last of the Rock Stars” (2006), en un concierto brillante que dejó muy alto el listón de este Blackisback 2018.

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