LOADING

Type to search

Cine-TV

“Cocaine Cowboys” Billy Corben (2006).

M.A.V. 1 mes ago
Share

“Estábamos interesados en entender el impacto profundo que el dinero y las guerras de narcotraficantes causaron en Miami”.

Bill Corben

A nadie se le escapa la histórica y estrecha relación de Miami con el tráfico de drogas. Míticas películas como “Scarface” (1983) dirigida por Brian de Palma y protagonizada por Al Pacino, exitosas series como  “Miami Vice” e incluso famosos video juegos Grand Theft Auto: Vice City (claramente inspirado en el Miami de los años 80) ponen de manifiesto tal hecho. Bill Corgen, director de este documental, se crió en Miami durante la época dorada de los narcotraficantes y las guerras de la cocaína y de la mano de su productora Rak on tur’ quiso contar esta historia, básica para entender su ciudad y su desarrollo.

Cocaine Cowboys” está repleta de información: cifras, lugares, fechas, nombres, fotografías, noticiarios de la época y muchos testimonios de los implicados directos. Además, se estructura en torno a varias extensas entrevistas con varios protagonistas clave. Todo un trabajo de investigación que se presenta de una manera directa y ágil, con un montaje dinámico en el que es espectador queda atrapado desde el principio hasta el final.

El primer bloque se basa en las entrevistas realizadas a John Roberts y Mickey MundayRoberts, que se autodenomina solo “un chico de New York”, llegó a Miami en los años 70 con apenas unos dólares en el bolsillo. Tras entablar contacto con el Cartel de Medelledín, se convirtió en uno de los narcos más importantes de la zona. Por su parte, Munday, era un piloto que realizaba viajes regulares con su avioneta cargada hasta los topes de droga. Durante esta época inicial, sorprende la facilidad con la que el negocio se puso en marcha y se afianzó. Roberts Munday explican la pasmosa sencillez con la que implantaron una macro organización de tráfico de drogas sin apeas ocultarse, delante de todo el mundo y con la total ignorancia y/o indiferencia de las autoridades. El Cartel de Medellín también estaba representado en la zona por Rafael Cardona Salazar y el judío neoyorquino Max Mermelstein.

Diego Ayala, “Riberita”.

Con el narcotráfico, la ciudad de Miami pasó de ser un tranquilo destino vacacional a una gran urbe donde el dinero fluía como el agua. Ingentes cantidades de cocaína, dinero a espuertas, lujo, sexo, fiestas y poder. Cualquier negocio, aunque no estuviese relacionado con las drogas, florecía al instante. Sin contar el mercado inmobiliario y el blanqueo de dinero. Incluso el fluyo de efectivo era tan grande que puso en apuros a los bancos, creándose alguno de ellos casi para poder gestionar el dinero de la coca.

Pero a principios de los 80, la violencia hace acto de presencia. Este segmento de la narración lo cuenta Jorge Ayala, alias “Riverita“, el principal sicario de Grisela Blanco, “La Madrina” o la “Viuda Negra” (la apodaron así después de matar a su segundo marido). El director Billy Corben habla de Riverita en estos términos: “Su presencia era magnética; era guapo, envolvente, se podía entender por qué había sido tan bueno en su oficio. Todo esto nos desarmó a Alfred y a mí. Tanto que, al escucharlo, teníamos que recordar que estábamos conversando con un asesino”. Y es cierto, incluso durante  el metraje te llega a caer bien, hasta que te vuelves a dar cuenta de que el tipo habla sin tapujos e incluso se jacta de asesinatos, bombazos, descuartizamientos, tiroteos en las calles y familias enteras asesinadas. Grisela Blanco fue la gran promotora de la guerra entre narcotraficantes y una sociópata en toda regla. Escalofríos da su personalidad.

Griselda Blanco, “La Madrina”.

Agentes de policía, abogados, reporteros, hay muchos otros testimonios de testigos directos que ayudan a dar una visión global de lo sucedido en la época. Y no es otra cosa que hasta que el grado de violencia se hizo insostenible, el Gobierno Federal no comenzó a tomar cartas en el asunto e intervenir. Dotando de medios y articulando grupos especiales para luchar contra los narcos.

Durante la creación de este documental, se recopiló tanto material que Corben pudo producir una secuela, igualmente recomendable, en la que se profundiza en las historias de algunos de los protagonistas. En cuanto al autor, tiene una visión clara de todo el problema de las drogas:

“Creo que la mayoría de los estadounidenses, incluso grupos de influencia económica, saben la verdad. Basados en los hechos, han concluido que la guerra contra las drogas es un fraude, una pantalla. Las vidas perdidas y destruidas han sido producto, más que nada, de la prohibición y la criminalización, no del abuso de drogas o de la violencia, que produciría las víctimas reales. La prohibición es la que genera la violencia existente. Si encontraran la forma de legalizar este negocio, que claramente no han podido detener por la fuerza, se podría remover toda la cortina de ilegalidad. Porque, número uno, los consumidores no irían a la cárcel. Y número dos, el mercado negro desaparecería y los traficantes no requerirían la violencia”.

Tags:

You Might also Like

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *