LOADING

Type to search

Conciertos Crónicas

Cracker, la época dorada.

M.A.V. 8 meses ago
Share

Sala El Sol, Madrid 10/05/2017.

Ocho álbumes después la banda de David Lowery y Johnny Hickman no solo sigue adelante sino que artísticamente están en un momento dulce. “Berkeley to Bakersfield” su último disco, data ya del 2014 pero en directo su actividad es constante y tal y como mostraron en su última visita, roza la perfección. Donde el oficio y la veteranía se dan la mano con la pasión y la entrega.

Cracker, dentro de su normalidad como grupo de rock de raíces clásicas, siempre fueron peculiares. Su estilo irónico, sus toques country-folk, sus dejes alternativos, su sensibilidad para las melodías, sus ataques guitarreros, en definitiva, su personalidad artística, les han hecho trascender modas y estilos y a su vez hacer difícil su encasillamiento en una vertiente. Uno de los rasgos que definen a las grandes bandas.

 

En esta ocasión venían sin un trabajo que presentar, así que el repertorio se basó un poco en canciones de todas las épocas. La distribución los temas mantuvo una dinámica variada, haciendo que el concierto pasase en un santiamén. Las canciones más pausadas se mezclaron con las más rápidas, las melancólicas con las más desenfadadas, las jams con partes más directas, etc. El primer tramo del bolo fue totalmente acústico. David Lowery y Johnny Hickman, apoyados por la steel guitar encadenaron “Dr. Bernice” (de su primer disco, si, ese de las sardinas en lata), “Around the world” y “Almond Grove”, cuyo estribillo fue uno de los primeros grandes momentos de la noche. “The Golden age” con la banda al completo fue memorable, con una interpretación sublime. Un “Teen Angst” nos trajo su lado más gamberro y el concierto cambió de tercio. La furiosa “Low” fue ampliamente coreada, al igual que “I want everything” (canción con un estribillo nacido para ser coreado hasta la extenuación). Con “Sweet Potato” y “Crackersoul” llegaron las improvisaciones donde el talento de Hickman a la guitarra se dejó ver más ampliamente.

Al grupo se les veía a gusto en su piel, bromeando entre ellos y pasándolo bien. En un primer y falso bis, si, esos que están preparados y la banda vuelve a salir apenas haya habido aplausos, tocaron dos temas y les avisaron de que no había más tiempo. Fue tal la aclamación popular, que los técnicos tuvieron que dar marcha atrás, quitar la música ambiente y dejar que Cracker salieran de nuevo a escena. Lo que viene siendo un bis de verdad. Tras rockero pildorazo final  la banda se retiró y un público satisfecho y sonriente les dedicó la última ovación. Gran noche de una gran banda. Ya los echamos de menos.

 

 

 

Tags:

You Might also Like

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *