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“Fariña” Nacho Carretero (Libros del K.O., 2015)

M.A.V. 7 months ago
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El texto que viene a continuación fue publicado hace dos años en la antigua versión de NoFun Magazine y quedó en limbo del ciberespacio al iniciar la nueva etapa. La decisión de recuperarlo se debe a su retirada de las librerías por orden judicial, como medida preventiva ante una demanda sobre su autor.

Es una de las historias que se cuentan en el seno familiar. Mi abuelo recorría 500 kilómetros entre ida y vuelta para conseguir la penicilina de estraperlo que necesitaba una de sus hijas. Durante bastantes años después de la post-guerra española, escaseaban numerosos artículos de primera necesidad y la única forma de adquirirlos era acudiendo al mercado negro. Es así como da comienzo toda la historia que se cuenta en “Fariña”: con el contrabando de bienes básicos que no se encontraban en los comercios legales de España. De ellos, los contrabandistas pasaron a otros más lucrativos como la gasolina, la chatarra y finalmente el antecedente directo de todo esto: el tabaco. Era cuestión de tiempo que hicieran acto de presencia el hachís y la cocaína, la cual supuso un salto sin precedente en este mercado. La metodología y la infraestructura ya estaban consolidadas antes de la llegada de las drogas duras. Además, surgió, tanto la figura del contrabandista bueno, no olvidemos que gracias a él podíamos comprar penicilina, como una permisividad social ante la actividad, que fueron  muy difíciles de erradicar. Añadamos a esto un producto estrella con mucha demanda y gran margen de beneficio, y obtenemos un fenómeno tan capitalista y tan salvaje que es capaz de dominar a una sociedad entera.

Un solo dato ilustra la dimensión de este fenómeno. Durante los años dorados del narcotráfico gallego (parte de los años 80 y los 90), el noventa por ciento de la cocaína que se consumía en Europa entraba por la costa gallega. Los narcos gallegos estaban considerados entre los más fiables del mundo y sus compinches colombianos no querían tratar con nadie más. Pero esto no ocurrió por casualidad. Multitud de factores fueron los causantes.  Además de los ya citados hemos de incluir otros de índole geográfico, político, legislativo y cultural. Carretero nos cuenta la historia del narcotráfico desde sus orígenes y desde múltiples prismas. Así conocemos los primeros pasos, la gran orgía narco de los años 80 y 90,  la caída de los grandes del negocio, el resurgimiento de muchos de ellos y el nuevo modelo de negocio de los tiempos modernos. Porque esta historia no ha terminado.

Dejando a un lado lo atractivo del contenido, su lectura es ágil y engancha. Se lee de una sentada, sobre todo los primeros dos tercios del libro. Carretero realiza una ingente labor de investigación y resumen, haciendo de“Fariña” un trabajo periodístico de primer orden. La profusión de relatos directos de arrepentidos, jueces, policías, periodistas y madres de toxicómanos, dan el contrapunto perfecto para una mejor compresión. Sería muy fácil perderse en toda la maraña de nombres y hechos que se cruzan infinitas veces, pero el autor consigue mantener la cordura narrativa en todo momento. Además, hay tantas y tan buenas historias que uno no se aburre volviendo varias veces sobre ellas.

Se relatan escenas que parecen salidas de películas de mafiosos, otras, como dice el propio autor, son propias del realismo mágico y otras tantas parecen sacadas de teorías de la conspiración. Muchos nombres y sucesos se reconocen al instante. Tanto de políticos, cómo de jueces o mafiosos, y bastantes de ellos siguen estando de plena actualidad. Carretero, que además es gallego, mantiene la distancia exacta en los hechos que narra. Mantiene la objetividad y no entra a juzgar las acciones de los protagonistas, aunque es claro de qué lado de la balanza está.

Fariña” es un acercamiento poliédrico a la materia que trata y contiene mucha información y revelaciones interesantes. Por ejemplo la importancia social de las madres de los toxicómanos, las primeras que se revelaron contra el status quo narco. O la escasa violencia en un negocio tan sucio y que mueve tanto dinero (una explicación puede ser que el negocio era tan exageradamente grande que no existía competencia, satisfacía la avaricia de todos los implicados en él).

Sin duda alguna, lo peor de “Fariña” es la amarga sensación en la que deja al lector al cerrar sus tapas. Ya que nos pone cara a cara con el irrefrenable y tremendo poder de la fariña.

 

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